MAMA, ESTOY EMBARAZADA

Hijos adolescentes, no necesariamente hacen padres adolescentes

-R. Santillan

Que haría usted si su hija adolescente le da hoy la noticia de que está esperando un bebé. “Mamá, estoy embarazada”. Cuan importante es para usted la imagen de su familia, la de su esposo, esposa, la de usted misma ante una cituación de este tamaño?

PERLA llegó con la noticia a casa. Después de varias semanas de sospechas y raros síntomas, finalmente fue una amiga la que le aseguró “fool you are preagnat” –tarada, estas embarazada- asi que con esa seguridad después de sus rutinarias salidas a la calle con las y los amigos, se prensentó a acasa. “Me encerré en el cuarto, no sabia que hacer, quería estar sola, hablar con nadie, dormir y despertar de este sueño estupido...”

Dicen los profesionales médicos que a lo que se enfrenta una adolescente ante la cituación de embarazo, por carecer de información, formación, apoyo y supervisión medica, es principalemte la desolación, sentimientos de culpa, desesperación, rechazo y todo menos felicidad. Esto se puede convertir en una depresión aguda con los subsecuentes trastornos de salud.

“Lo primero que pensé, es cómo desembarazarme. Mis padres me matarán si se enteran, mis amigas se burlarán de mi. ¿Qué hago?

Un reporte de la Organización para los Derechos de la Reproducción, dice que cada año, a nivel mundial, hay por lo menos 4.5 millones de mujeres jóvenes que recurren al aborto inducido, muchas veces realizado en condiciones de riesgo. “En Latinoamérica y el Caribe, las estimaciones varían entre aproximadamente trece abortos anuales por cada mil mujeres de 15 a 19 años en México, y alrededor de 36 por cada mil adolescentes en la República Dominicana”.

En Estados Unidos aunque el aborto está tan politizado es tan posible como accesible y la información está disponible en cualquier consultorio médico, hospital, escuela y clinicas especializadas. Sin embargo la inmadurez y la tensión a la que la joven se ve sometida, le impide ver toda posibilidad. Por lo general la edolescente embarazada no sabe lidiar ni con el embarazo tampoco con el aborto.

Perla tubo a su bebé, se refugió apoyada por su madre en casa de una hermana o sea tía de Perla. Debido a su embarazo perdió la escuela, sus actividades en el club de patinaje sobre ruedas al que pertenecía, dejó de asistir a la iglesia, por su puesto se suspendieron sus bailes de fines de semana, el cine, las tiendas y todo aquello que era comun en las actividades de una adolescente. Se dedicó de lleno a ser mamá, a prepararse para dar a luz, las visitas al médico y a la oficina de ayuda social, donde recibió alimentos para ella y para el bebé fueron desicivas puesto que Perla procede de una familia de escasos recursos, esta ayuda del gobierno le calló “de perlas”.

Afortunadamente Perla tubo, con todas las condiciones y recriminaciones posibles, el apoyo de su mamá y el de su tía quines no justificaron la “falta”, pero no podian hacer menos que hacerla responsable de sus actos, apoyandola en lo posible, sin hacerle la cosa fácil.

El padre de Perla nunca la perdonó, aunque le envía su regalo a su nieto cada cumpleaños, evita, de ser posible, todo encuentro con su hija. Dicen los consejeros familiares que el hecho por el cual el papá se siente tan ofendido por el embarazo no planeado de su hija, no es en realidad que sienta pena por ella, sino por él mismo. Se siente avergaonzado en su entorno social, sus amigos, su familia, sus compañeros de trabajo, el no saber como responder ante la critica. Pero en su interior, en su corazón anhela ver a su hija, hablar con ella, pedirle perdón porque también es su responsabilidad. Sabe que jamás se preocupó de las actividades, educación, formación y amistades de su niña y que de la misma manera en que, cuando fue adolescente, se comportó él mismo con las jovencitas de su edad, otros se comportaron con su hija...

Del mismo modo opina la doctora pediatra Lata Shridharan de la Clinica Para Niños en Dallas, que la responsabilidad de que los jovenes reciban apropiada información sobre salud mental, la sexualidad, el embarazo, debe ser compartida con toda la sociedad, principalemte de los educadores, los padres de familia y los doctores.

Coinside la doctora pediatra, Lata Shridharan de Dallas, que entre las recomendaciones primarias para disminuir los casos de embarazo en la aolescencia, figuran promover la asistencia de los adolescentes a las consultas de planificación familiar, con el objetivo de lograr una mejor orientación sobre la anticoncepción y la fecundidad.

Fortalecer el funcionamiento de los círculos de adolescentes, con el objetivo de realizar charlas sobre la anticoncepción, y las complicaciones que trae tanto para la madre y el recién nacido el embarazo en la adolescencia.

Valorar la posibilidad de aplicación de la estrategia educativa, como propuesta en los consultorios, para mejorar la atención a los adolescentes y disminuir la incidencia de embarazos en esta etapa de la vida.

Capacitar a los promotores de salud para que puedan impartir en cada uno de los consultorios esta estrategia, incluyendo las escuelas.

Daniel y Lucía

La llamada llegó del hospital, pero cualquier noticia de Lucia aunque fueran “buenas” para su mamá son terribles. Lucia tenía fuera de casa cerca de seis meses, se había “juntado” con Daniel quien solo le lleaba dos años de diferencia, ella recientemente habia cumplido 16. Alguien se enteró del ambarazo de Lucia y corrió con el chisme a su casa, asi que la actitud que ya era abusiva se incrementó en un cien por ciento. La familia de Lucia y su familia son emigrantes de Centro América, gente dedicada al trabajo y a la “educación” de la familia mas o menos católica e indigenizada que mas que honorable da como resultado de esta mezcla, una confusa e impacible cultura de violencia intrafamiliar y sujeción de la mujer a los caprichos del varón.

Una tarde Lucia desesperada, sin saber a quien acudir, llegó a casa y confirmó los rumores. Entre improperios e insultos los presente: hermanas, su primo y sus padres, se atrevió anunciar que era posible que su embarazo ya cumplia tres meses. Ante la confusión que había en su cabeza, los gritos y acusaciones de los demás, atinó a correr ante el salto que diera su papá en busca ante estos casos de ofensa contra su persona y antes de que alcanzara la pistola localizada debajo de la cama, Lucia ya iba en carrera hacia cualquier lugar, con el valido objetivo de salvar su vida y la del bebé dormido en su vientre.

Daniel y Lucía se refugiaron en la casa de la madre de Daniel quien a su vez los escondió en una recamara de la cual solo salían hasta que el marido se ausentaba, pues había prohibido cualquier apoyo a los jóvenes fugitivos. Por si fuera poco una tarde el padre de Lucía llegó a la casa de su refugio, no se sabe si en busca de su hija o en busca de Daniel, a quien amenazó de muerte por el gran agravió causado.

Daniel y Lucía conviven como pareja desde que ella hulló de su casa pero los persigue la amenaza a los dos. Por su parte la madre de Daniel ha acentado un reporte a la polícia ante la dura pocisión del padre de la joven embarazada.

Finalmente Daniel y Lucia se mudaron a una vivienda proporcionada por el padre de Daniel quien en un intento por reparar la larga ausencia de la vida de su hijo, les consedió una de sus propiedades hubicada en el barrio del Oeste de Dallas con tal de que por fin vivan solos y esperen tranquilamente al bebé en camino. No fue asi de facil, las jorndas de trabajo en la contrucción para un joven flacucho, con problemas de la vista, inquieto y desesperado, fueron demasiada carga emocional, asi que salieron de nuevo a refugiarse a al gun lugar desconocido para ambas familias.

Desde este refugio presente, los jovenes planearon animosamente su vida futura, hicieron planes para emplearse en algun lugar, aunque sea medio tiempo para poder atender los estudios que iniciarian una vez arrivado el bebé. Sus amigos, quienes los aceptaron en su casa; una pareja de mediana edad, entusiastas de la juventud por estar relaucionados con la industria de la educación, les brindaron su apoyo incondicional. Bueno, con una condición: se se incribieran an alguna escuela y adquirir con el tiempo una profesión. “Si, eso haremos, respondieron”.

Una noche, después de cenar, de platicar a la mesa sobre lo maravilloso que pinta el futuro, Lucía se retiró a recostar, mas tarde le sigió Daniel quien ante un grito desesperado de la joven embarazada, corrió hacia ella. La cama estaba llena de algo, parecia agua con sangre y la muchacha se hallaba pálida, temblorosa y asustada. De inmediato se le trasladó al hospital por la entrada de emergencias, era la media noche y esa oscuridad que ya había bañado a la ciudad, se tragó también cualquier indicio de felicidad...

En una habitación de la sección de Madres en Espera del Hospital del norte de la ciudad, se hallaba posada Lucia, llorosa, indefensa, confundida, triste y muy sola. Ahí dentro tres mujeres entre ellas la doctora de turno, las otras dos enfermeras, observaban instrumentos, papeles, monitores, entraban y salian de la habitación, finalmente informaron a la joven pareja las condiciones de salud del bebé. Moriria al nacer. A sus cinco meses de gestación el bebé perdió su bolsa protecyora, aunque su corazón palpitaba todavía será unicamente cuestion de horas, quizas minutos para que deje de existir.

Visiblemente frustrda la doctora dio una explicación mas amplia a la pareja de amigos de lo adolescentes quienes estubieron atentos y continuamente presentes, preocupados por la suerte de la joven mamá y su bebé. La causas de la pérdida del bebé dijo la doctora se debía a varios motivos, los que incluyen falta de supervidsión medica, posibles infecciones, desequilibrio alimenticio y falta de vitaminas. Durante la plática donde se notaba el enojo de la doctora quien pensó que la pareja de adultos ahi presnete heran los padres de la adolescente, ellos explicaron que Daniel y Lucía habian llegado un día anterior a su casa, la doctora comprendió la situación. Dijo que una vez repuesta la joven, le anviaría a un progrma de recuperación, recetaría anticonceptivos y esperaría cinco años por lo menos para que Lucia regresé al hospital para dar a luz a un sano bebé.

A petición de Lucía, Daniel llamó a casa para informarle a sus padres sobre la cituación de salud de ella y el bebé. Recibieron la llamada con improperios y amenazas, a pesar de la cituación las hermanas y el padre de Lucía insistieron en aniquilarlo por “todo lo que les ha hecho” “puedo incluso borrar a toda tu familia del mapa, desgraciado escuincle”. El departamento de seguridad del hospital se puso en alerta ante la inminente visita de los padres de Lucía quines llegaron al día siguiente, solo para hacerle saber a la joven lo mal que la están pasando por sus acciones. El padre de la joven, no la visitó.

Horas interminables, visitas desagradables solo terminaron de sumir en un torbellino de emociones a Lucia y a Daniel, los jovenes a punto de ser padres de un bebé fallecido. Aconteció el no-nacimiento y la no-felicidad embargó a los ahi presentes. La mamá de Daniel bautizó al bebé, le hicieron fotos, obsequios, aunque en la puerta de esa habitación en vez de nombre pendía un pequeño listonsito blanco. Lucía colocó el cuerpesito de su bebé entre sus manos, se lo llevó a la cara y lo bañó de lágrimas. Ahi estaba una jovencita reclamando su derecho a la reproducción, sin que esta fuera posible. Por razones fuera de su control se le iba de las manos el sueño de su adolescencia. Daniel lloraba en silencio al ver a su bebé inerte, pequeñito, dormido para siempre.

La Doctora Yumar Rodríguez del CPM define adolescencia:

La adolescencia es la etapa de transición durante la cual el niño se transforma en adulto. En términos generales se puede enmarcar entre los 10 y 20 años de edad. La adolescencia, es un fenómeno psicosocial, es el período de transición entre la dependencia del niño y la independencia del adulto, en el curso del cual el ser humano adquiere funciones de miembros activos de la sociedad.

Esta etapa es un estado en el que el sujeto aún no se ha encontrado así mismo en la vida adulta, no se ha constituido como personalidad madura, con la forma de una actividad inherente solo a ella. En este período ocurre un rápido incremento de las dimensiones físicas, un cambio en la forma y composición del cuerpo, a la vez que se produce un rápido desarrollo de los órganos sexuales secundarios. La nueva formación central y específica en la personalidad del adolescente es la tendencia a ser y a considerarse adulto, esta expresa la nueva posición vital del adolescente con respecto a las personas y al mundo, determina la orientación específica y el contenido de su actividad social, el sistema de nuevas aspiraciones y reacciones afectivas.

Es en la etapa que se adquiere una filosofía de la vida y del mundo circundante acorde con los cambios sexuales, las transformaciones físicas, el momento social en el cual se desarrolla, y el equilibrio que se produce entre los intereses, motivaciones, objetivos y aspiraciones que señalan un nivel de aceptación positiva o negativa de este grupo, en el espacio social y el escenario cultural donde transcurren los años más importantes de su desarrollo humano.

El adolescente empieza a dirigirse sobre sí mismo en la medida en que toma conciencia de que tiene que ser ante el mismo y ante los demás, una persona diferente e irrepetible. Es capaz de reflexionar sobre todo lo que ocurre en su entorno, no solo desde una postura de espectador, sino desde un punto de vista crítico. Consejo Populara Mamonal.